Durante años, el elenco de Harry Potter ha parecido una especie de Olimpo británico donde todos los grandes actores del Reino Unido dejaron su huella. Desde Alan Rickman hasta Maggie Smith, pocos quedaron fuera del Mundo Mágico.
Pero uno de los ausentes más llamativos fue James McAvoy, y no por falta de oportunidades, sino porque —en un giro irónico del destino— estuvo a un paso de ser el mismísimo Lord Voldemort.
El actor escocés, conocido por Las crónicas de Narnia, Fragmentado o por su interpretación del joven Profesor X en X-Men, reveló recientemente que audicionó para el papel de Tom Marvolo Riddle en Harry Potter y la cámara secreta (2002). Y lo más sorprendente no es que casi lo consiguiera, sino por qué decidió rechazarlo.
Cuando la tentación tiene forma de contrato
En el podcast Happy Sad Confused, McAvoy recordó aquel momento con una mezcla de incredulidad y orgullo.
“Casi estuve en Harry Potter. Casi”, confesó.
El actor explicó que había pasado varias etapas del proceso de selección cuando el equipo de Warner Bros. le propuso un trato inusual: pagarle una cantidad considerable de dinero para mantenerlo “retenido” junto a otros aspirantes, hasta decidir quién encarnaría finalmente al joven Riddle. “Querían contratarme. Me ofrecieron algo. Fue una locura”, contó.

En aquel momento, McAvoy apenas tenía experiencia y el dinero ofrecido —unas 40 000 libras— parecía una fortuna. Pero su agente le advirtió del riesgo: si aceptaba, no podría trabajar durante meses, atado a un papel que quizás nunca sería suyo.
“Le pregunté: ‘¿Qué te parece?’”, recordó McAvoy. “Y me dijo: ‘Para nada. No hagas eso’.”
Así, en lugar de firmar el contrato que podría haberlo llevado al universo de Harry Potter, el actor optó por un camino mucho más modesto: un papel en la obra teatral Out in the Open, por el que ganaba apenas 275 libras semanales.
El destino tiene un sentido del humor peculiar —en esa obra, fue abucheado por un espectador homófobo al salir del escenario—, pero esa experiencia, según dice, “fue parte de mi formación”.
El papel de Tom Riddle terminó en manos de Christian Coulson, quien más tarde sería reemplazado por Hero Fiennes Tiffin y Frank Dillane en las siguientes películas. Mientras tanto, McAvoy continuó su carrera lejos de Hogwarts… y, al parecer, sin arrepentimientos.
¿Segunda oportunidad en el reinicio de HBO?
Con el próximo reinicio televisivo de Harry Potter en marcha, los fans han empezado a preguntarse si el destino volverá a cruzar los caminos de McAvoy con el de Voldemort.
La nueva adaptación, producida por HBO, promete un enfoque más fiel a los libros: una temporada por cada novela, con un elenco completamente renovado.
Hasta ahora, se han confirmado nombres como Dominic McLaughlin (Harry Potter), Arabella Stanton (Hermione Granger) y Alastair Stout (Ron Weasley). También destacan John Lithgow como Dumbledore, Paapa Essiedu como Severus Snape y Janet McTeer en el papel de McGonagall.
Sin embargo, el nuevo rostro de Lord Voldemort sigue siendo un misterio. Algunos rumores aseguran que Warner Bros. aún está considerando opciones, incluso la posibilidad de un casting sorpresa cerca del estreno.
¿Podría James McAvoy ser esa carta oculta?
El propio actor lo duda: “No sé si me estoy perdiendo algo de lo que he cubierto como actor”, comentó con cierta ironía. Tal vez su camino nunca estuvo destinado a pasar por el lado oscuro del Mundo Mágico, pero, como toda buena historia, su decisión de decir “no” terminó siendo su propio hechizo de libertad.
