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Avada Kedavra

El maleficio asesino, también conocido por maldición asesina, maldición Avada Kedavra, es un hechizo de magia negra y una maldición de entre las más poderosas y oscuras de la magia.

Si el golpe del hechizo es acertado, el maleficio asesino mata en el acto de una manera sin dolor ni marcas en el cuerpo de haber sido atacado, tu corazón simplemente se detiene.

En el año 1717, fue clasificado como una de las 3 Maldiciones Imperdonables del mundo mágico ya que es irreversible, pues no puedes devolver a alguien de la muerte.

No existe encantamiento que proteja del Avada Kedavra, ninguno es capaz de repeler un ataque de él, la única manera que evites ser golpeado por el maleficio es que alguien se interponga entre ti y el hechizo y utilice el poder del amor y repela la maldición, haciéndola rebotar en su atacante.

Sin embargo, no es nada fácil de lograr, requiere que muchas cosas en particular se cumplan para que sea exitoso y no solo es tener una varita mágica poderosa.

Además, puedes esquivar el hechizo si tienes los reflejos para hacerte a un lado al momento de arrojarlo, o bloquearlo con un objeto físico (un muro, una pared, una mesa, entre otros).

Historia de la maldición Avada Kedavra

maldición asesina

El Avada Kedavra fue creado por magos y brujas tenebrosos, practicantes de la magia negra, a principio de la Edad Media, era usada como una forma eficaz y rápida de ganar a un rival en duelo. Debido a estos motivos, adquirió fama y empezaron a usarla más seguido en los duelos.

Imperius, Cruciatus y Avada Kedavra, son las 3 maldiciones más horribles del mundo mágico. Cuando el Consejo de Magos fue cambiado en el año 1717, pusieron grandes restricciones a las personas que hicieran uso de estos hechizos.

Fueron clasificados como “imperdonables” y declarados como magia oscura, resaltando el Avada Kedavra entre los 3. Quien usara este hechizo sobre un humano era motivo para una condena de por vida en Azkaban.

Durante la Primera Guerra Mágica contra los Mortífagos, Bartemius Crouch Sr. se encontraba a cargo del Departamento de Seguridad Mágica y permitió el uso de las maldiciones imperdonables para que los aurores pudiesen combatir contra los mortífagos y poder derrotarlos.

En el momento que la guerra terminó y ganaron, los hechizos volvieron a ser prohibidos y quien los usara tendría el castigo, pues ya no era necesario que se permitiera.

Sin embargo, durante el año escolar en Hogwarts de 1994-1995, su hijo Barty Crouch Jr. (Mortífago no revelado en el momento), quien ingresó al colegio de Hogwarts disfrazado de Alastor Moody mediante una poción multijugos, hizo una demostración a los alumnos de cuarto año usando las tres maldiciones imperdonables sobre arañas.

El Ministerio de Magia estuvo en contra de este hecho, pues estaba siendo enseñado a personas que no requerían de ese conocimiento en tan corta edad (14-15 años), pudiendo ser causante de traumas psicológicos por las imágenes perturbadoras que enseñaba.

Aquel 1981…

El hecho más recordado en el mundo mágico donde implica el uso del Avada Kedavra se da un Halloween del año 1981.

Cuando a la casa de los Potter en el Valle de Godric llegaría una visita nada esperada del mago tenebroso Voldemort.

Avada Kedavra house potter

Los Potter sabían que estaban siendo buscados, por lo que protegieron su hogar con el encantamiento Fidelio (hechizo complicado de realizar, oculta un secreto en lo más profundo del alma de una persona, el que alberga el secreto es conocido como Guardián del secreto).

Pero, ingenuos de toda sospecha, confiaron en la persona equivocada, quien entregó la ubicación a Voldemort, pudiendo ingresar a la casa de los Potter y asesinado a James y Lily Potter en su afán de proteger a su hijo Harry.

Voldemort utilizó el Avada Kedavra contra Harry también, pero gracias al amor y sacrifico de su madre y padre, el hechizo rebotó contra Voldemort, dando inmediatamente la muerte del mago y poniendo fin a la Primera Guerra Mágica. Después de este hecho Harry Potter fue conocido como el niño que vivió”.

Durante la Segunda Guerra Mágica, Voldemort usó este hechizo sin repercusiones contra muchas personas, entre sus víctimas se encontraban el mago tenebroso Gellert Grindelwald y el famoso fabricante de varitas Mykew Gregorovitch, quienes mató a sangre fría en su exhaustiva búsqueda de la Varita de Saúco, la varita más poderosa de todos los tiempos y una de las tres Reliquias de la Muerte.

Otro hecho registrado fue cuando Harry robó la copa de Hufflepuff en la bóveda de Bellatrix en Gringots, la cual era uno de los Horrocruxes de Voldemort. Asistió luego del hecho y en un desato de ira asesinó a varios duendes que trabajaban allí con el maleficio asesino.

Un hecho recordable es cuando Lord Voldemort usó nuevamente la maldición contra Harry Potter, quien mediante chantajes decidió afrontar su destino y se entregó a Voldemort sin forcejear.

Para su sorpresa, el hechizo solo destrozó el fragmento del alma que vivía dentro de Harry.

Sin embargo, Harry Potter estuvo al borde de la muerte por la potencia del hechizo, gracias a unos factores que se vieron involucrados en el hecho de que él viviera (uno de los cuales fue una profunda conversación con Dumbledore y su decisión de vivir).

Apariencia y efectos.

Avada Kedavra

Este hechizo se caracteriza por tener un aspecto de destello verde que se dispara de la punta de la varita del usuario y un fuerte sonido parecido al de un torrente que se dirige a la víctima.

Cuando el hechizo golpea a un ser vivo, este muere sin dejar rastros de heridas ni dolor.

Se desconoce cómo éste efecto puede provocar la muerte, pero, cuando Voldemort fue golpeado, él describe el dolor como algo insoportable, como si estuvieran arrancándole el alma del cuerpo.

Dando alusión a que ese es el real efecto del hechizo, arrebatar el alma del cuerpo, por ello la muerte llega sin dolor ni deja heridas visibles.

El Avada Kedavra produce varios efectos distintos cuando golpea a un objeto inanimado; puede desatar explosiones de distintas intensidades que pueden destrozar la tierra, estallar en explosiones de un tono verdoso o arder en llamas verdes pequeñas.

Existe la posibilidad de que un Avada Kedavra sea interceptado con otro hechizo, pero es algo realmente complicado de lograr, sucede cuando ambos chorros de energía que emanan la varita de cada oponente choquen entre sí al mismo tiempo, quedando en un duelo de potencia mágica en espera del ganador.

Como los chorros de energía de los hechizos son muy rápidos y diminutos, es algo casi imposible que se golpeen ambos, se considera más un accidente.

¿Cómo se hace el Avada Kedavra?

maldición asesina

Un Avada Kedavra no puede ser realizado por cualquier mago, éste en particular debe ser muy poderoso y tener habilidad en dichos hechizos. Barty Crouch Jr.

Les dijo a los estudiantes de cuarto año que, si todos sacaran su varita, apuntaran a él y dijeran las palabras correctas no serían capaces de siquiera hacerle sangrar la nariz entre todos.

El maleficio asesino puede ser usado solo si la persona tiene el honesto deseo y la voluntad absoluta de querer hacer un asesinato.

Uno de los motivos por los que Lord Voldemort puede usar a diestra y siniestra este hechizo es porque demuestra que no siente ningún remordimiento ni tiene ningún valor la vida de los seres humanos, bien sean muggles o magos.

Un claro ejemplo es Draco Malfoy, quien demuestra ser una persona con una personalidad malvada, pero fue incapaz de asesinar a Albus Dumbledore, ya que él no sentía el odio ni el deseo de querer asesinarlo.

Por otro lado, Voldemort es capaz de asesinar una gran cantidad de personas sin sentir nada por dentro, todo por lograr su cometido del poder y la inmortalidad.

Cuando visitó la casa de los Potter, él estaba preparado y tenía el deseo de asesinar a un pequeño niño de un año de edad después de llegar a la conclusión que para el futuro sería un poderoso mago, también tenía pensado usar el cuerpo de un niño sin ninguna culpa para crear un horrocrux, pero que lograría sin él saberlo.

¿Qué se siente al recibir la maldición Avada Kedavra?

Se tiene entendido que el maleficio asesino no tiene ningún efecto doloroso sobre quien se usa, dándoles una muerte ipso facto.

No obstante, Harry Potter cuando fue golpeado por segunda vez por Lord Voldemort con el Avada Kedavra, describió el dolor como si lo hubiera golpeado un puño de hierro, uno de los motivos de esta sensación puede haber sido provocado por la destrucción del pedazo de alma de Voldemort que habitaba en él.

Sin embargo, cuando recibió la maldición en un principio, dijo que solo sintió como si se desmayara.

Otro caso puede verse cuando Voldemort es golpeado por el rebote cuando intentó asesinar a Harry por primera vez, afirma que sintió un dolor incesante como si le estuvieran quemando por dentro, como si su alma estuviese siendo arrancada.

Es posible que su caso fuese tan poco común por el estado en el que su alma se encontraba, había sido fragmentada en múltiples pedazos y era muy inestable.